Su creador nos cuenta la historia:
”Yo entré a trabajar a una compañía mexicana de botanas, llamada “Sabritas”. Total, como vicepresidente de marketing, se me pidió una idea para vender más papitas, por lo que inmediatamente recordé que en mi infancia, me encantaba coleccionar tarjetas de fútbol.
Estas tarjetas salían en las papas, por lo que tenía pensar en algo así para Sabritas. El reto era hallar qué.
Entonces me topé con los «POGS». En los años 30s, una compañía de refrescos en Hawái, tuvo la idea de ponerle dibujitos a las tapas de sus refrescos, y hacerlas coleccionables. Estas tapitas (totalmente planas) se hicieron muy populares entre los niños, quienes las apilaban en pilas que se derribaban con un golpe. Quien derribara la mayor cantidad de POG ganaba.
La idea era buena, pero pensé que en México lo podíamos hacer mejor, más delgados y aerodinámicos.
Así dimos con el nombre «TAZO», que es la versión corta para Taconazos. Los taconazos era un juego muy popular en los recreos de México, donde tenías de patear tapas de botellas lo más lejos posible.
Así metimos los tazos como un regalito dentro de las papitas, y debido a su bajísimo costo, a los pocos días nos dimos cuenta de que teníamos una mina de oro entre las manos, TODOS LOS NIÑOS DE MÉXICO ABRÍAN SABRITAS EN EL RECREO BUSCANDO LOS CONDENADOS TAZOS.
El resto, como dicen por ahí, es historia”.
– Pedro Padierna contando su anécdota con la idea de Tazos.
*Mundo Asombroso.
